No comes grasa y pero engordas.

Imprimir Ultra Trail Picos de la Demanda Ezcaray
alimentacion-sana Alimentación sana, natación y nutrición.

Durante muchos años, el consumo de grasas (especialmente aquellas de origen animal) ha sido el factor determinante a la hora de buscar un culpable en el sobrepeso de la población.

 

La obesidad es un acúmulo excesivo del porcentaje de grasa corporal y muchas personas que se cuidan  pueden preguntarse cómo es posible que su organismo almacene gran cantidad de tejido graso, si apenas consumen este tipo de nutriente en nuestra dieta. Pues la primera de las respuestas a esta cuestión podría ser que la grasa no se convierte en grasa directamente, es decir, cada macronutriente (carbohidratos, grasas y proteínas) se metaboliza de formas diversas en el tracto digestivo, transformándose la energía consumida en combustible para nuestras funciones vitales, en productos de desecho o en almacén (grasa acumulada en zonas localizadas).

 

Existe un componente de la dieta que es especialmente perjudicial en este proceso, el azúcar; y cuando mencionamos azúcar  nos podemos referir a azúcar blanco, jarabes, miel, azúcar moreno, sirope… incluso podríamos incluir en nuestra “lista negra” el azúcar proveniente de los cereales refinados (arroz blanco, pasta, pan blanco, harinas…).

 

Cuando tomamos azúcar (en galletas, refrescos, procesados, refinados y múltiples productos cotidianos aparentemente sanos y naturales), en el intestino se absorben muy rápidamente, produciendo un aumento de glucosa en la sangre. El páncreas es un órgano capaz de regular estos niveles de glucosa en sangre para que todo “vuelva a la normalidad” mediante la insulina, que se vierte en la sangre con el fin de transportar estas moléculas de glucosa a tres lugares diferentes, el hígado y el músculo, cuya capacidad es limitada y por tanto, una vez cubiertas las necesidades vitales dejan de absorber este azúcar y en tercer lugar, las células grasas, que van aumentando su tamaño para almacenar el excedente de energía.

 

Por este motivo las personas diabéticas no deben consumir azúcares y dependen de insulina o medicación específica, ya que sus células muestran una resistencia a esta insulina o simplemente este proceso está imposibilitado.

 

En resumen, la mayoría de estudios científicos recientes demuestran que el consumo de azúcar es el principal causante de sobrepeso y obesidad en países como el nuestro, aunque, por supuesto, debemos limitar también el aporte de grasas saturadas en nuestra alimentación, especialmente grasas trans (procesadas en la industria alimentaria).

 

Los alimentos ricos en azúcar son todos los dulces (también caseros), galletas, cereales de desayuno, chocolates con menos de un 80% de cacao, miel, procesados con sustancias añadidas como sirope, jarabe de fructosa, dextrinas, agave, panela, etc, además de aquellos alimentos aparentemente saludables pero en cuya elaboración se han usado harinas o cereales refinados como arroz, pasta, pan… Estos productos son indiscutiblemente más saludables si los consumimos siempre integrales.

 

degusta-19-noviembre

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Post Tagged with , , ,

You must be logged in to post a comment.

¿Te llamamos?